Si alguna vez dudaste sobre la posibilidad de ver un artista de origen asiático, árabe o europeo, de fama mundial, siendo el protagonista del Halftime Show en el Super Bowl, el evento estadounidense más importante del año, te recomiendo que vayas haciendo la lista, porque ya no se trata de cultura americana o tradiciones, sino de nuevas audiencias y representatividad global que trasciende fronteras, idiomas y culturas. La NFL y Apple Music, cruzaron la dimensión que desafían la lógica local.
Latinoamérica fue la ventana al mundo. Y es que no se trata solo de identidad y cultura, sino de crecimiento y expansión de la popularidad de un evento que le quedaba poco margen de aumentar sus audiencias dentro de los Estados Unidos. Los ojos están abiertos ante una nueva realidad y la universalidad del asunto.
Empecemos por valorar que el fútbol americano se juega en más de 70 países en el mundo, y su popularidad va en auge con la expansión del flag football (o fútbol bandera).
En términos de población, a finales de 2024, los latinoamericanos representaban ya más del 20 por ciento de la población estadounidense total, llegando a 68 millones de personas, de acuerdo a las cifras de Pew Research. Esto los convierte en el segundo grupo étnico más grande de la nación norteamericana.
Ni las fronteras, ni las tradiciones, ni el idioma son un obstáculo para crecer en audiencia. La NFL cruzó los límites, despejó las dudas y se arriesgó a ser impopular entre los ultranacionalistas. Apostaron al ritmo latino, a la diversidad cultural, a nadar en las tormentosas aguas de la polarización social. Al final, hay más qué ganar que perder. Y al final lo lograron. En 2026 obtuvieron 1 millón 900 mil espectadores más que en 2025.
Hoy, la NFL y Apple Music son los verdaderos ganadores. Ambas son netamente americanas, grandes como la nación de Estados Unidos.
A lo sucedido este año en el Super Bowl quiero llamarle «la polarización de las audiencias». Por lo general, el evento se divide entre:
En 2026 se suman:
La pregunta que surge es, si el efecto Bad Bunny, y su eventual éxito en el Super Bowl a medir por el crecimiento de la audiencia, hubiera sido lo mismo sin el contexto político actual de los Estados Unidos y la manifestación abierta del presidente Donald Trump ante su desacuerdo con NFL por la escogencia de un artista que ha enfrentado su política migratoria, y es la antítesis del “MAGA”.
Es difícil no conectar el mediático show de medio tiempo del Super Bowl con el contexto político de los Estados Unidos. Empezando por el hecho de que Bad Bunny, recientemente ganador de un Grammy, dejó a los EE.UU. fuera de su gira mundial en 2025-2026 «Debí tirar más fotos», supuestamente ante el temor de que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de los Estados Unidos (ICE), efectuara redadas entre el público. Seguido de esto, en los Premios Grammy dijo «Fuera ICE… No somos salvajes, no somos animales, no somos alienígenas, somos humanos y somos americanos».
Él, Benito, es parte activa del debate político de norteamérica. Ha llamado al amor y no al odio. Lo hizo en los grammys y lo hizo una vez más en el Super Bowl. Los estrategas políticos son hoy más conscientes que nunca de que la cultura pop es uno de los niveles más influyentes de la política y el voto electoral. Un llamado social hecho por un artista popular durante un evento de alta audiencia (como los Grammy y el Super Bowl), puede ser más viral que un discurso político.
Una vez más, la NFL, que no deja atrás las antiguas rivalidades que iniciaron en 1983 con el aquel entonces empresario propietario de los New Jersey Generals, decidió estremecer la conciencia social. Lo hizo con Kendrick Lamar en 2025, a través de una crítica directa hacia la injusticia racial contra los afroamericanos y los prejuicios contra el género hip-hop en EE.UU., y hizo Bad Bunny al promover que «Juntos (América Latina y Estados Unidos) somos América».
No quiero cerrar el artículo sin compartir los nichos de marcas más diversos y favorables del Super Bowl, analizados por la firma Morning Consult, quien publicó su tradicional recopilación de datos que analizan la percepción de las audiencias generales y aficionados de la National Football League (NFL). Los datos recogen la opinión sólo del mercado estadounidense, en el período de enero 2025 a enero 2026.
La propia marca NFL aumenta su valoración ante las audiencias cada año, con una audiencia de 59 % hombres y 41 % mujeres, dentro de sus fans. La generación Millennials es la más presente, con un 29 % de las audiencias, seguida por la GenXers y los Boomers que rondan el 27 y 26 por ciento relativamente. El rango más bajo lo ocupan los Z, con apenas el 16%. Un valor que probablemente tienda a cambiar con la reciente actuación del Bad Bunny en el Halftime Show del Super Bowl.
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