EL AGUA: DE BIEN COMÚN, A CAMPO DE BATALLA EN LA GEOPOLÍTICA ANTE LA EXPANSIÓN DE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL

Alejandra Lora
February 18, 2026

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A mediados de 2025 la revista National Geographic publicó un artículo de titular llamativo: La sed de ChatGPT, y no se refería a las ansias del ser humano por el uso de la herramienta, sino a la literalidad de una realidad futura muy cercana: la IA podría ser una de las responsable de la escasez de agua (in crescendo) en ciudades donde operan los grandes Data Center. Es un contexto que las autoridades observan y, al momento, algunos estados de norteamérica comienzan a tomar medidas para proteger un bien tan preciado frente al aumento de las grandes inversiones de las empresas tecnológicas.

Si ubicamos dónde se encuentran los grandes centros de datos en el mundo, se puede apreciar que los Estados Unidos cuenta con el 45% del total de los centros de datos a nivel global, que son alrededor de 12 mil en todo el mundo, según una investigación de la empresa de software Cargoson publicados en noviembre de 2025.

En total, los Estados Unidos posee 5,427 Data Centers, seguido por Alemania con 529 y Reino Unido con 523 DC. En total, Europa cuenta con 3,346 en 46 países. Sorprendentemente, Asia-Pacífico alcanza los 1,818, siendo los líderes regionales China (449), Australia (314) y Japón con 222 centros de datos.

En América Latina hay un total de 654 centros de datos. Lidera Brasil con 197, le sigue México con 173 y Chile con 59 data centers. República Dominicana está en un lejano lugar, con solo tres centros de datos, superado por Argentina, El Salvador, Colombia, Puerto Rico, Honduras, Ecuador, Panamá, Costa Rica y otros.

La tendencia de estos centros es crecer. Se trata de un lucrativo mercado global valorado en 527,46 mil millones de dólares, con proyecciones a alcanzar los 739,05 mil millones de dólares para 2030, según Statista.

La pregunta formulada por los investigadores es ¿qué precio paga el planeta por el alto consumo de agua para mantener estos centros refrigerados en medio del uso masivo de la inteligencia artificial? Un texto de 100 palabras en ChatGPT consume, en promedio, 519 mililitros de agua. Si el 10% de la población estadounidense utilizara el servicio semanalmente, el consumo anual de agua ascendería a más de 435 millones de litros, según un análisis de The Washington Post.

El agua, como recurso, es un tema de alta inquietud también en el ámbito geopolítico. Mientras se buscan alternativas para la alta demanda en la infraestructura de IA, especialistas miran con preocupación las rivalidades del liderazgo mundial por el agua.

El Top Risk 2026 de Eurasia Group, alerta que el agua se está convirtiendo en el recurso compartido más disputado del planeta, y podría convertirse en un arma poderosa en varias de las rivalidades más peligrosas del mundo. Es decir, pasaría de ser una crisis humanitaria a convertirse en una amenaza para la seguridad nacional.

Insights que afirman esta valoración:

  • Aproximadamente la mitad de la humanidad vive bajo estrés hídrico durante al menos un mes al año.
  • Cerca de 1.800 millones de personas se enfrentan a una escasez absoluta.
  • El crecimiento poblacional y la rápida urbanización están sobrecargando cuencas ya sobreexplotadas.
  • El desplazamiento provocado por el agua se está acelerando.
  • La creciente demanda de energía está impulsando a los países a construir presas hidroeléctricas, incluso cuando el agua de la que dependen escasea. Y el cambio climático está endureciendo la perspectiva: los glaciares del Himalaya se están derritiendo más rápido, los monzones se están volviendo erráticos y las sequías se están profundizando en el sur de Asia y el Sahel.

Amenazas

La principal amenaza que señala el informe es que la comunidad internacional no cuenta con una arquitectura que rija cómo los países comparten el agua restante, y por tanto, no hay un marco para gestionar disputas entre potencias clave. Especialmente, en un contexto donde el multilateralismo está en crisis, la situación parece ser más grave de lo esperado.

Eurasia advierte de que ninguno de los puntos críticos por el poder del agua a nivel global tenga la posibilidad de estallar este año 2026. Pero advierte que «las armas están cargadas, las barreras de seguridad se han desprendido, y cuando llegue la próxima crisis (una sequía, un enfrentamiento fronterizo, un ataque terrorista), el agua lo empeorará».

El continente africano es la zona de mayor conflicto, ya que muchos de sus Estados no están en la capacidad de gestionar los recursos. El agua está siendo controlada por grupos armados vinculados a Al Qaeda y el Estado Islámico. Mientras en sus fronteras crecen las disputas políticas, la sequía se agrava y los estados se debilitan.

Por el otro lado, en el sur de Asia, India y Pakistán también hay tensiones, que se intensificaron cuando India suspendió el Tratado de las Aguas del Indo en abril de 2025, tras el atentado terrorista de Pahalgam y dejó de compartir datos hidrológicos con Pakistán.

El temor es que el recurso hídrico se ha convertido en una nueva y potente arma en el conflicto entre India y Pakistán, dos rivales con armas nucleares.

A medida que crecen las tensiones entre regiones económicas con potenciales conflictos bélicos, surge un nuevo debate de cómo tratar de cuidar el agua que hoy demandan los grandes centros de datos.

Cabe recordar que continúan surgiendo grandes proyectos de parte de inversores interesados en levantar DC de IA masivos, especialmente en el Estado de Florida, encontrándose con la oposición de sus residentes, activistas y las autoridades locales. Hace unas semanas Change.org presentó una petición contra el Proyecto Tango, en Palm Beach, y consiguió más de 7000 firmas en un solo mes, por la proximidad que tendría de zonas residenciales.

¿Dónde radica la importancia del tema?

En la medida que las sociedades sean más conscientes del grave problema medioambiental que puede provocar un Data Center en una comunidad en específico, las empresas tendrán que lidiar con fuertes oposiciones de grupos locales.

Anticiparse es la ruta más recomendable para evitar posibles crisis reputacional, de gobernanza y operatividad.

Escrito Por:
Alejandra Lora
En 17 años de ejercicio de la comunicación, con experiencia en comunicación de proyectos de organismos multilaterales, como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) e instituciones gubernamentales.
©2026 Dibur Malak Co.
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